Los muros que construimos alrededor de nosotros nos protegen contra la tristeza, pero también impiden que nos llegue la felicidad.
Existen tantas noches como días, y cada una dura lo mismo que el día que viene después. Hasta la vida más feliz no se puede medir sin unos momentos de oscuridad, y la palabra “feliz” perdería todo sentido si no estuviese equilibrado por la tristeza.
Normalmente cuando las personas están tristes, no hacen nada. Se limitan a llorar. Pero cuando su tristeza se convierte en indignación, son capaces de hacer cambiar las cosas.
Lo más triste en este mundo es querer a alguien que antes te quería a ti.
Mejor haber amado y haber perdido a su amor que no haber nunca amado o perdido.
Uno puede elegir entre ser una persona feliz y optimista o ser una persona triste y negativa. Nadie es responsable de hacer a otro feliz o no. La elección depende de uno mismo.
El amor nunca se pierde. Aunque no sea recíproco, volverá para purificar y hacer tierno su corazón.
Lo único que cura a la tristeza es la acción.
Te dije que desde que te fueras los días serian años, será que a pesar de que son siglos te seguiré amando.
Me invade la tristeza al saber que no estás a mi lado para consolarme, para darme un beso y subirme el ánimo, para restablecer mi autoestima, si supieras la agonía que siento al despertar y ver que ya no estás a mi lado, es un dolor que al parecer nunca tendrá fin, pero aún así intento sólo recordar los buenos momentos compartidos y seguir mi vida, ya que no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista.”
Sentirte hundida, no poder sonreir, querer desaparecer, soñar con un mundo mejor; eso es la tristeza.
El verdadero dolor es el que se sufre sin testigos.
Que mal se siente uno cuando te enamoras de alguien y no eres correspondido.
No hay mayor dolor que recordar los tiempos felices desde la miseria.
No sé yo que haya en el mundo palabras tan eficaces ni oradores tan elocuentes como las lágrimas.
Tristeza es saber que amas a alguien después de haberle perdido.
Las lágrimas fueron puestas por Dios en los ojos, para deshacer las penas del corazón.
Que triste se pueden tornar tus errores cuando ellos te dejan en la pena de la soledad.
No related posts.
Related posts brought to you by Yet Another Related Posts Plugin.